EL HUMANISMO DIGITAL DE JOANNA PRIETO


EL HUMANISMO DIGITAL DE JOANNA PRIETO


Para esta emprendedora, madre y coach, la tecnología es una herramienta fundamental al servicio del desarrollo del ser humano.  

Es imposible clasificar todo lo que hace Joanna Prieto bajo una sola categoría. Como dice su hija, “jamás he logrado definir qué hace exactamente mi mama, porque hace mucho. Da conferencias, es coach, profesora, consultora, tiene su propia marca personal, hace asesorías a empresas y a personas, y, pues, también es mamá.” 

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PRIETO HA SIDO ASÍ DE ECLÉCTICA TODA LA VIDA

Creció en Casa Blanca, un barrio de estrato dos en la localidad de Kennedy en Bogotá. Es la menor de cinco hijos en un hogar donde su madre era ama de casa y su padre un sargento suboficial del ejército nacional.

De niña disfrutaba jugar con sus vecinos en las calles de su barrio, a las canicas, a la lleva y a las escondidas. Nunca se perdió un episodio de El Mundo al Vuelo, el programa del periodista Héctor Mora, a través del cual tantos colombianos aprendimos sobre las culturas y costumbres de otros países. Ese programa fue el que despertó en Prieto un sueño que le duraría toda la vida: el de viajar por el mundo entero.

Otro de sus pasatiempos favoritos fue uno más solitario, pero mucho más imaginativo. Bajaba la tasa del inodoro del baño de su casa para montarse en ella y alcanzar a verse en el espejo. “Washi washi wash wash wush wush…” le decía a su reflejo, mientras gesticulaba con sus brazos, imaginando que hablaba varios idiomas. No lo sabía en ese entonces, pero algún día llegaría a ser políglota.

En el colegio siempre brilló por su inteligencia, sobresaliendo en materias como física. También demostró tener tintes de liderazgo. Por ejemplo, fue escogida para dar el discurso de graduación en frente de más de 1.500 personas.

“Me temblaban las piernas, pero de la cintura para arriba todo quieto.”

Durante su adolescencia le mostró a sus padres los primeros indicios de una rebeldía innata, una rebeldía que se rehúsa a dejar que las opiniones y expectativas de los demás descarrilen sus sueños y ambiciones. Prieto no gustaba de la ropa que sus padres le compraban. Pero por más de que pidiera otro estilo de vestimentas, sus padres se imponían, escogiendo lo que ellos consideraban su hija debería vestir. Entonces ella decidió buscar un trabajo, para poder comprarse su propia ropa. Le pidió a su madrina, quien tenía un local en San Andresito, que la dejara trabajar durante un diciembre. Y ahí hizo lo suficiente para llegar con nuevas pintas al colegio después de las vacaciones navideñas. De esa experiencia aprendió que dependía de sí misma para obtener lo que deseaba. También descubrió que le encanta trabajar, o mejor dicho, camellar. Desde ese entonces ha trabajado con muy pocas pausas en su vida.

Su primera pasión fue la gimnasia olímpica. Como tantas otras niñas alrededor del mundo, Prieto idolatraba a Nadia Comaneci, la campeona olímpica que popularizó el deporte a nivel mundial. Comaneci la inspiró a meterse en clases de gimnasia olímpica a los 7 años, y en ese deporte brilló por su agilidad, fuerza y elasticidad.

Pronto la ciudad de Bogotá la incorporó en su liga profesional. Prieto entrenó ahí hasta sus 15 años de edad, cuando la liga tuvo que cerrar por malversación de fondos.

Un año de pausa es mortal para la carrera de un atleta. Razón por la cual Prieto tuvo que replantear su vida y su futuro. Primero pensó que podría hacer una carrera diplomática. Con esos tintes de liderazgo y esa pasión por los idiomas y por viajar podría llegar a ser canciller algún día, se dijo a sí misma. Estuvo a punto de estudiar relaciones internacionales. Pero un día ese deseo se desinfló, cuando escucho a un analista en un noticiero decir que para llegar a ser canciller solo se tenía que ser amigo del presidente. Los diplomáticos de carrera, afirmó el analista, nunca llegan a esa posición. También era una carrera que exige mucho tiempo para estudiar. Y Prieto quería poder trabajar y estudiar al mismo tiempo.

Así que descarto una carrera diplomática y se decidió por estudiar traducción simultánea. Para ese entonces se había familiarizado con el inglés, aprendiendo de un librito que sus padres le habían regalado al ver el show que hacía frente al espejo del baño de su casa. En la universidad lo perfeccionó. Pero antes de embarcarse a aprender otras lenguas se retiró, durante su cuarto semestre, pues recién cumplida los 18 años quedó embarazada.

“Eso fue el acabose en mi casa”, dice Prieto sobre su primer embarazo. Sus familiares le aseguraban que había arruinado su carrera. Su padre le dijo que tenía que casarse. Pero ella, fiel a su espíritu de rebeldía, se rehusó. "Le dejé claro que yo me casaba el día que yo estuviera segura", dice Prieto.

Nunca vio a su hija como un encarte. La veía, en cambio, con pura adoración, como aquello que la vida había decidido regalarle. Y, queriendo disfrutar de su hija y darle todo, decidió suspender sus estudios universitarios.

Estuvo dedicada a su hija un año y medio, tiempo durante el cual se da cuenta que quiere estudiar una cosa distinta a traducción simultánea. Después de esta pausa, decidió inscribirse en la Universidad EAN para estudiar una carrera de lenguas modernas que estaba orientada a los negocios. Fue ahí donde aprendió italiano y francés. Estudiaba de noche porque por el día cuidaba de su hija y también trabajaba como recepcionista bilingüe en una agencia de inversión.

Cinco semestres después de empezar su nueva carrera, Prieto volvió a quedar embarazada. Esta vez el embarazo era de alto riesgo. Por ser tan activa, Prieto tuvo una hemorragia en la matriz, la cual la forzó a dejar de trabajar y casi tiene que suspender de nuevo sus estudios. Afortunadamente, Prieto encontró una solución. Le propuso a la universidad mandar sus trabajos y tareas a través de su correo electrónico. Era 1998 y ningún estudiante hacía uso de un email. Pero Prieto era una estudiante sobresaliente, y por eso la universidad aceptó su propuesta. Desde su casa, con internet y otras herramientas digitales, como la antigua enciclopedia multimedia Encarta, Prieto logró seguir con sus estudios hasta graduarse.

Después de ese título vinieron dos más. El primero en la Universidad del Rosario en Gerencia de Gestión Humana y Desarrollo Organizacional. El segundo en el EAE Business School de Barcelona, en donde estuvo becada haciendo una maestría en Dirección de Comunicaciones Estratégicas. Prieto dice que estar en Barcelona fue como su segundo renacer. Fue en esa ciudad en donde descubrió que la tecnología está al servicio del desarrollo integral del ser humano.

En Barcelona, su tiempo libre lo pasaba en el Cibernario, un centro de enseñanza de tecnología de la universidad. Allí aprendió a utilizar gestores de contenidos, a manejar las redes sociales y a utilizar varios lenguajes de programación. Y allí nació su blog, la primera herramienta tecnológica que utilizó como estrategia de posicionamiento y empoderamiento. Ese blog le abriría las puertas a cientos de oportunidades en el futuro.

Y allí nació su blog, ese blog le abriría las puertas a cientos de oportunidades en el futuro.

La tecnología también le permitió seguir siendo una mamá presente. En las noches, se conectaba por videoconferencia con sus hijos, quienes permanecían en Colombia. Ellos se conectaban para hacer sus tareas con su mamá, quien muchas veces, debido al cambio de horario, se dormía a la una o dos de la mañana.

Al terminar sus estudios en Barcelona, la EAN le ofrece trabajar en su área de e-learning. Prieto se convierte en una experta en cómo usar la conectividad digital para impulsar la educación. Mantiene su blog activo, escribiendo sobre temas de uso de la tecnología en la academia. Y es en este momento de su vida, a finales de los 2000, que Prieto empieza a viajar, siendo parte de eventos sobre la educación y la tecnología.

Desde ese entonces Prieto da charlas en distintos idiomas para varios eventos y organizaciones en varios países del mundo. Casi que sin darse cuenta, estaba cumpliendo el sueño que tenía cuando era tan solo una niña.

En estas conferencias y eventos, Prieto se dio cuenta de que era una de las pocas mujeres invitadas. Al juntarse con ellas se daba cuenta que todas tenían la misma preocupación: la baja participación de mujeres en las industrias relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, más conocidas como STEM por sus siglas en inglés. Un día cualquiera, Prieto vio por twitter que el entonces ministro de las TIC, Diego Molano, se preguntaba dónde estaban las “geek girls” en Colombia. Prieto inmediatamente se identificó. Ella era una geek girl. También lo eran aquellas pocas colegas con quién se encontraba en las conferencias de ciencia y tecnología. Decidieron unirse y llamarse a sí mismas las Geek Girls.

En el 2016, Prieto busco hacer algo más con ese nombre. Junto con una colega fundó Geek Girls Latam, una fundación que busca empoderar a las niñas y mujeres para que utilicen la tecnología para impulsarse en su vida profesional y personal.

Geek Girls Latam tiene un modelo único, o un pathline, como lo llama Prieto. Lo principal es que la fundación le muestre a niñas y adolescentes de estratos vulnerables ejemplos de mujeres que han triunfado en las industrias STEM, para así inspirarlas a que utilicen la tecnología. Geek Girls también orienta a las niñas en cómo escoger una carrera STEM y cómo encontrar oportunidades laborales. Para la fundación es fundamental que las niñas se conecten con otras mujeres que ya están en la industria, para que puedan ser guiadas durante el camino de su carrera.

Al día de hoy la fundación ha tocado las vidas de más de 1.850 niñas y adolescentes.

Al fundar Geek Girls, Prieto busca que su historia se repita. Que miles de mujeres de estratos vulnerables, incluyendo aquellas que quedan embarazadas, puedan triunfar y no se conviertan en otra estadística más, sumidas en la pobreza sin la posibilidad de tener una carrera. La tecnología es una herramienta fundamental para el desarrollo de todos los seres humanos, dice Prieto, independientemente de la carrera que se elija.

Ella llama al empoderamiento a través de la tecnología el humanismo digital.

Hoy en día Prieto sigue siendo parte de la junta directiva de su fundación. Pero ahora está emprendiendo otro camino, el de fortalecer su marca personal, posicionándose como una de las líderes más importantes en la industria de la ciencia y la tecnología. Desde ese nuevo proyecto, Prieto busca inspirar a miles de mujeres más, para que algún día ellas puedan romper ese techo de cristal que las inhibe a triunfar en sus carreras.

¿CUAL ES LA IMPORTANCIA DE LLEGAR A UN EQUILIBRIO ENTRE TU FUERZA MASCULINA Y TU PODER FEMENINO?

"Creo que yo tenía esas energías desbalanceadas. Deseaba ser Super Woman, la guerrera. Pero hoy en día entiendo la importancia de reconciliarme con mi lado femenino. Eso no quiere decir exactamente feminidad. Sino entender la importancia, por ejemplo, de tener una relación amorosa, entender el rol que tengo dentro de mi hogar, y también mi rol como mamá. Hoy en día busco un equilibrio entre estas dos fuerzas. Y entiendo que tener una no significa que tengo que renunciar a la otra."