LA TECNOLOGÍA CON ENFOQUE SOCIAL DE PAOLA VILLAREAL


LA TECNOLOGÍA CON ENFOQUE SOCIAL DE PAOLA VILLAREAL


ESTA PROGRAMADORA AUTODIDACTA UTILIZA LA TECNOLOGÍA DE LOS DATOS PARA BENEFICIAR A LA SOCIEDAD.

A Paola Villareal le cambió la vida un computador. Sus padres se lo regalaron cuando tenía 12 años e inmediatamente se obsesionó por entender todo lo que podría hacer con ese aparato. Desde chiquita había sido así de curiosa. Cuando se le metía algo en la cabeza, no se lo quitaba nada ni nadie. Un día, por ejemplo, cuando era muy niña, se pasó una clase de colegio entera siguiendo un par de moscas con sus ojos, tratando de descifrar porque lograban evadir
los efectos de la gravedad. 

Con esa fijación trato a su computador. No es sorprendente, entonces, que a sus 15 años ya era programadora profesional. 

A esa misma edad terminó la secundaria en su colegio en Ciudad de México. Empezó la escuela preparatoria, la cual precede la etapa universitaria de todos los mexicanos. Pero pronto se dio cuenta que eso no era lo suyo. Su pasión era la programación, y ya había demostrado que no necesitaba de más estudios para hacer eso que tanto amaba. Así que, después de unos meses, se retiró de la preparatoria, y decidió no ir a la Universidad. Igual, ya ganaba su
propio dinero haciendo páginas de internet para varias empresas.

Con esa fijación trato a su computador. No es sorprendente, entonces, que a sus 15 años ya era programadora profesional.

Mientras otros jóvenes estudiaban, ella iba adquiriendo la suficiente experiencia para saber hacia dónde quería dirigir su carrera. Se dio cuenta, muy pronto, que quería utilizar sus
habilidades y conocimiento de la tecnología para resolver problemas sociales. “Mi interés por solucionar problemas sociales nace de cómo aprendí a aprender,” dice ella. Villarreal aprendió a programar sola, sin pagar un solo peso, gracias al famoso “open source software”, un tipo de software en el cual un código original puede ser utilizado, estudiado, cambiado y distribuido por cualquier persona y por cualquier motivo. El Open Source software es quizás el ejemplo más
importante de lo que puede lograr a través de la llamada colaboración abierta, en la cual cualquier cantidad de personas pueden colaborar o aprender los unos de los otros 
gratuitamente para generar productos con valor económico. 

Villarreal encontró en el open software y en la colaboración abierta la inspiración perfecta para su carrera. La tecnología la había beneficiado al poner a su disposición, de manera gratuita, valiosa información. Ahora ella quería hacer lo mismo, a su manera, para beneficiar a los demás.

"Mi interés por solucionar problemas sociales nace de cómo aprendí a aprender"

Uno de sus primeros proyectos de gran impacto social nació cuando un día llegó a una estación del sistema de bicicletas compartidas de Ciudad de México, y no encontró ni una sola
disponible. Decidió entonces desarrollar una aplicación que compila los datos de la red de bicicletas y los visualiza de tal manera que un usuario puede saber donde hay bicicletas
disponibles. Al principio compartió la aplicación con sus amigos y familiares. Pero en poco tiempo la alcaldía, sorprendida por su efectividad, se la compró, y hoy en día es la aplicación que millones de mexicanos utilizan a diario para buscar bicicletas. 

Desde entonces sus proyectos siempre han tenido ese enfoque social que tanto busca. En el 2004, Villarreal llegó a trabajar en la Presidencia de México, en donde se enfocó en lograr que los servidores del gobierno pudieran resistir visitas de hasta 20,000 usuarios. En el 2013 fue nombrada directora de innovación tecnológica del Laboratorio para la Ciudad de Ciudad de México. Ahí creó el Data Lab, un programa que recopilaba datos para identificar problemas y soluciones urbanas.

En el 2013 fue nombrada directora de innovación tecnológica del Laboratorio para la Ciudad de Ciudad de México. Ahí creó el Data Lab, un programa que recopilaba datos para identificar problemas y soluciones urbanas.

Su proyecto de mayor impacto social empezó en el 2015, cuando recibió una beca que otorgan en conjunto la Fundación Ford y la Fundación Mozilla. Con esa beca llegó a Boston para trabajar con la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), una ONG dedicada a proteger los derechos civiles de los estadounidenses. Fue ahí donde desarrolló Data for Justice, un revolucionario proyecto de análisis y visualización de datos. A través de este Villarreal cruzó información del último censo de EEUU con datos de las actividades que realizaba la policía de la ciudad de Boston. Al mapear esta información, Villarreal reveló que la policía concentraba sus esfuerzos de arrestos por posesión de mariguana en los barrios donde la mayoría de habitantes son negros y latinos. Gracias a este análisis, la justicia bostoniana revirtió más de 20,000 sentencias que habían sido el resultado de arrestos discriminatorios.

El proyecto Data for Justice tuvo tal impacto, que en el 2019 MIT incorporó a Villarreal en su
famosa lista de Innovadores Menores de 35. En ese mismo año, la BBC de Londres la nombró
como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo.

Desde entonces todos sus proyectos han tenido el mismo enfoque social. Lidero un equipo de ingenieros para desarrollar un buscador de imágenes abiertas en Creative Commons, una ONG que permite a la gente publicar su trabajo e ideas bajo una licencia que otros pueden utilizar
con flexibilidad. Y recientemente estuvo trabajando con el gobierno de México, haciendo análisis sobre datos de personas desaparecidas y de temas relacionados con el Covid-19. Ahora está lista para emprender. Quiere lanzar sus propios proyectos e incursionar sobre temas de política que estén relacionados con la tecnología. “Es muy importante tener datos para formular política pública, pues un análisis mal hecho puede afectar la vida de millones de
personas,” dice Villareal.